Enfermedad de la vesícula biliar (Gallbladder Disease)

¿Qué es la enfermedad de la vesícula biliar?

La enfermedad de la vesícula biliar incluye inflamación, infección, piedras u obstrucción de la vesícula biliar. La vesícula biliar es un órgano con forma de pera situado debajo del hígado. Almacena y concentra la bilis producida por el hígado, la cual ayuda en la digestión y la absorción de grasas. La bilis se produce en el hígado y se almacena en la vesícula biliar. Ésta es liberada de la vesícula hacia la parte superior del intestino delgado como respuesta a alimentos (sobre todo a las grasas).

Tipos de enfermedad de la vesícula biliar incluyen:

  • Colecistitis (inflamación de la vesícula biliar) 
  • Piedras o cálculos biliares 
  • Discinesia biliar (ocurre cuando los movimientos naturales necesarios para vaciar la vesícula biliar no funcionan bien) 
  • Crecimiento de tejido (pólipos) en la vesícula biliar

¿Qué causa la enfermedad de la vesícula biliar en los niños?

Aunque los cálculos biliares no son tan comunes en los niños como en los adultos, algunos niños los producen. La mayoría de las veces no existe una causa específica para estos cálculos en niños. Algunos de los factores que ponen a los niños en mayor riesgo de producir cálculos biliares son: 

  • Haber heredado problemas relacionados con la sangre, como anemias de células falciformes o esferocitosis 
  • Obesidad 
  • Antecedentes de familiares con problemas de cálculos biliares 
  • Ciertos medicamentos

Síntomas

A veces los cálculos biliares se forman sin causar ningún síntoma. Pero cuando causan síntomas suelen venir de repente.

El síntoma más común es el dolor en la parte superior del vientre (abdomen). Este dolor empeora y puede durar de 30 minutos a un par de horas. Su niño siente el dolor en la parte superior derecha del vientre y a veces se dispersa hacia la espalda.

Para la mayoría de los niños pequeños es difícil identificar con exactitud dónde es el dolor y suelen ser muy imprecisos. Es posible que aquellos niños que son capaces de describir el dolor, nos dirían: 

  • El dolor se presenta en la parte derecha superior o el centro del vientre. 
  • El dolor se dispersa a la espalda o entre las escápulas 
  • El dolor es agudo, tipo cólico o sordo 
  • Recurrente, va y viene. 
  • Pasa justo después de haber comido. 
  • Es peor después de comer alimentos grasos. 

Si un cálculo biliar bloquea un conducto, su hijo también puede tener algunos o todos estos síntomas: 

  • Náuseas 
  • Vómitos 
  • Fiebre 
  • Ictericia, color amarillento de la piel y los ojos.

Diagnóstico de la enfermedad de la vesícula biliar:

El examen más común para diagnosticar los cálculos biliares y la enfermedad de la vesícula biliar es una ecografía. Una máquina de ecografía o ultrasonido emite ondas de sonido que rebotan en la vesícula biliar y otros órganos para formar una imagen en una pantalla. Utilizando esta imagen, el médico puede observar los cálculos biliares o signos de inflamación. También existen otras técnicas para buscar los cálculos biliares o conductos obstruidos, o para verificar si la vesícula biliar está funcionando bien.

El pediatra puede pedir que a su hijo se le realicen las siguientes pruebas: 

  • Una radiografía abdominal 
  • Colecistogammagrafía (HIDA scan), permite al médico revisar la función de la vesícula biliar y sus contracciones. 
  • Una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP por sus siglas en inglés), ayuda a los médicos a detectar y eliminar los cálculos biliares en los conductos biliares. 
  • Un colangiopancreatografía por resonancia magnética (MRCP por sus siglas en inglés), un tipo de resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés) que toma imágenes detalladas de la bilis y del tracto biliar. 
Su hijo también necesitará exámenes de sangre, donde se podrá ver signos de infección, obstrucción, ictericia u otros problemas relacionados con los cálculos biliares.

Tratamiento:

Si los cálculos de su hijo no le causan ningún síntoma, quizás no necesite un tratamiento. Si un tratamiento es necesario se tendría que operar para extirparle la vesícula biliar. Esta cirugía se llama colecistectomía.

La extirpación de la vesícula biliar es un procedimiento común y la mayoría de los pacientes no padecen efectos secundarios adversos después de esta operación. Si a su hijo se le realiza una colecistectomía, (nombre que se le da a la extirpación de la vesícula) la bilis fluirá desde el hígado directamente al intestino. Después de la operación el niño podrá seguir su vida normal, tanto en la alimentación como en sus actividades diarias. El síntoma más común después de extraer la vesícula biliar es heces sueltas, especialmente después de comer alimentos grasos. A su niño se le dará medicamento para dormir y no sentir dolor durante la operación (anestesia general).

En la mayoría de los casos, los cirujanos pueden extirpar la vesícula biliar mediante cirugía laparoscópica, también llamada cirugía mínimamente invasiva. Consta de varias incisiones pequeñas en el vientre en lugar de una incisión grande (cirugía abierta). Los cirujanos insertan un tubo delgado, iluminado con una cámara y los instrumentos quirúrgicos a través de estas pequeñas incisiones, y es por aquí que extirpan la vesícula biliar, separándola del hígado.

La ventaja de la cirugía laparoscópica es que los cirujanos no tienen que cortar los músculos del estómago y el tiempo de recuperación es generalmente mucho más rápido.

En raras ocasiones, los niños necesitan tener una cirugía abierta en vez de laparoscópica. Esto puede suceder si su hijo ha tenido anteriormente otras operaciones en el abdomen. Si es así, el cirujano de su niño hablara en detalles con usted antes de la operación.

Durante la operación para extraer la vesícula biliar, el cirujano podría realizar una colangiografía, un estudio de los conductos biliares. El estudio no es siempre necesario pero permite a los médicos asegurarse de que los cálculos no se hayan salido de la vesícula y hayan ido a parar al conducto biliar principal. Si esto sucede los médicos los removerán. Debido a que los conductos biliares de los niños son generalmente muy pequeños, resulta difícil operar usando técnicas laparoscópicas.

En algunos casos, el niño puede necesitar una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP) para eliminar los cálculos biliares que han pasado de la vesícula biliar al conducto biliar principal. Durante una ERCP, el cirujano introduce un endoscopio iluminado a través de la boca pasando por el estómago llegando al intestino delgado superior (duodeno). De esta forma el médico puede ver como el conducto biliar entra al intestino. Al realizar una ERCP los médicos evitan tener que realizar una operación mayor a su niño.

Después de la cirugía:

Después de la cirugía laparoscópica, su niño permanecerá en el hospital por un día. Después de la cirugía abierta, permanecerá en el hospital de dos a cinco días. Deberá limitar la actividad de su hijo mientras se recupera, no importa cual haya sido el tipo de cirugía (abierta o laparoscópica).

A su niño se la darán analgésicos para el dolor. Usted tendrá que mantener las incisiones limpias y secas hasta que estén curadas, el equipo de cirugía le enseñará cómo hacerlo y le darán instrucciones sobre qué actividades puede realizar su hijo.

Su niño puede ducharse, pero no debe sumergirse en la bañera/tina ni natación durante 10 días. Los niños pueden regresar a la escuela si se encuentran bien, suele ser aproximadamente 1 semana después de la cirugía. Puede reanudar la actividad física y el deporte después de haber tenido una consulta con su cirujano (generalmente 2 semanas)

Cuando hay que llamar al doctor

Después de esta operación, es importante que usted controle la salud de su hijo. Llame al médico si su hijo experimenta alguno de los siguientes síntomas: 

  • Fiebre mayor de 101 grados Fahrenheit 
  • Signos de infección en el área de las incisiones, incluyendo: enrojecimiento, supuración de color amarillo o verde, sensibilidad, el área está caliente y huele mal. 
  • Vómitos, poco apetito 
  • Ictericia 
  • Cualquier otra preocupación.