Quiste en el Conducto Tirogloso (Thyroglossal Duct Cyst)

¿Qué es un quiste en el conducto tirogloso?

  • Un quiste en el conducto tirogloso es un remanente quístico del tracto que las células tiroideas abarcan, durante el desarrollo fetal temprano, desde la base de la lengua hasta la ubicación postnatal en el medio del cuello bajo. Normalmente, los remanentes de este tracto desaparecen más adelante del primer trimestre, pero si las células de este tracto permanecen, pueden dar inicio a un remanente quístico en la línea media conocido como un quiste en el conducto tirogloso. Un quiste en el conducto tirogloso puede ocurrir en cualquier lugar a lo largo del conducto tirogloso, pero se encuentran más comúnmente al mismo nivel o más abajo del nivel del hueso hioides en la parte superior del cuello. Las células del quiste en el conducto tirogloso secretan moco lo que gradualmente puede hacer que el quiste crezca. 
  • Los quistes en el conducto tirogloso son la forma más común de quistes congénitos en el cuello. Dos tercios son diagnosticados antes de los 30 años, la mitad de ese porcentaje en la niñez temprana. Con frecuencia se identifican como una masa redonda y firme en la línea media de la parte superior del cuello. El quiste se mueve cuando se traga algo o cuando se saca la lengua. Los niños que tienen un quiste en el conducto tirogloso usualmente no presentan síntomas, pero pueden quejarse de un poco de sensibilidad cuando se les palpa. Aproximadamente un tercio presenta infección la cual se manifiesta con un enrojecimiento, sensibilidad, aumento del tamaño y ocasionalmente secreción espontánea. Muy raras veces, el quiste puede causar dificultad para tragar o respirar. 
  • Un quiste en el conducto tirogloso usualmente se diagnóstica durante una evaluación del historial y un examen físico. Ocasionalmente, el diagnóstico sigue después de una enfermedad respiratoria superior. Las pruebas diagnósticas pueden incluir análisis de sangre para evaluar la función tiroidea y un ultrasonido para evaluar las características de la lesión y para documentar la presencia de una glándula tiroides normal.

¿Cuál es el tratamiento?

  • Si el quiste del conducto tirogloso está infectado, se le darán antibióticos para controlar la infección. No se hará la cirugía hasta que se resuelva la infección. 
  • La cirugía es el método más común para resolver o extirpar el quiste así como también su conexión embrionaria a la base de la lengua. Esto requiere de que se retire la porción central del hueso hioides, a lo que se le llama un procedimiento Sistrunk. Al no retirar el tracto, la tasa de reincidencia era muy alta (más del 70%). El retirar el tracto a través del hueso hioides se asocia con una disminución del 2-4% de las tasas de reincidencia. No se conocen consecuencias por retirar el hueso hioides. Después de la resección, el espécimen se envía a patología para confirmar el diagnóstico.

¿Qué pasará en el hospital?

  • El niño vendrá al hospital, el día de la cirugía, y lo llevarán al quirófano. 
  • La extracción del quiste del conducto tirogloso se hace bajo anestesia general. 
  • Después de la cirugía el niño permanecerá en la sala de recuperación por varias horas hasta que el dolor esté bien controlado y pueda tolerar una alimentación normal. 
  • Se le dará el alta el mismo día.

¿Cómo será la recuperación del niño?

  • El niño se podrá bañar pero no se le permitirá sumergirse en agua por 7-10 días. 
  • Tendrá un vendaje blanco cubriéndole la herida. Este vendaje se caerá solo dentro de 7-10 días. 
  • Las actividades físicas estarán restringidas por los primeros días. 
  • El niño podrá regresar a la escuela 1 o 2 días después de la cirugía. 
  • Al niño lo verán en la clínica de cirugía 2 semanas después de la cirugía para el seguimiento o podría también hacerlo por vía telefónica.

¿De qué debo estar pendiente después de la operación y la hospitalización?

  • Existe una pequeña posibilidad de reincidencia (aproximadamente del 2 al 3%) después de la extracción del quiste, esto podría suceder años más tarde. 
  • Es importante supervisar si ocurren fiebres, hinchazón, enrojecimiento, secreción y dolor. Llame al cirujano si esto ocurre.

Seguimiento:

Puede que le sugieran hacer el seguimiento en la clínica de cirugía pediátrica, dentro de 1 a 2 semanas en caso de que se lo ordenen. Por favor llame al 203-785-2701 para hacer la cita.