Hernia Inguinal (Inguinal Hernia)

¿Qué es una hernia inguinal?

Una hernia inguinal es un bulto que se produce en el área de la ingle. En los niños, casi todas las hernias inguinales son congénitas lo que significa que el defecto estaba presente desde el momento en el que el niño nació. Entre las 12 y 14 semanas de desarrollo fetal, los testículos o los ovarios se forman en el abdomen cerca de los riñones. Gradualmente bajan hacia la parte inferior del abdomen a medida que el bebé continúa desarrollándose en el útero. A medida que descienden en un varón, una porción del peritoneo (una capa fina de tejido que recubre el interior del abdomen) que se une al testículo se retrae con éste hacia dentro del escroto, formando una bolsa o saco.

Un proceso similar ocurre en las niñas a medida que el ligamento redondo del útero desciende hacia la ingle al punto de los labios vaginales. Este saco se conoce como processus vaginalis o conducto peritoneo vaginal y normalmente se cierra poco después del nacimiento. Esto elimina cualquier conexión entre la cavidad abdominal y el escroto o la ingle. Cuando el cierre delprocessus vaginalis se retrasa o es incompleto, puede estirarse y finalmente convertirse en una hernia. El estiramiento del processus vaginalis crea un saco inguinal, permitiendo que algunos órganos se desplacen desde el abdomen y entren en el saco. Si líquido, en lugar de órganos, se acumula y permanece en el saco, esto se llama un hidrocele.

Tanto en los niños como las niñas, estas áreas deben sellarse antes de que él bebe nazca. Si no se cierran antes del nacimiento, entonces él bebe está a riesgo de tener una hernia inguinal. Teniendo esto en cuenta, no es extraño que las hernias inguinales sean más comunes en los bebes prematuros.

Aproximadamente de 80% a 90% de las hernias inguinales aparecen en los varones. Son más comunes en el lado derecho, pero en el 10% de los casos, ocurren en ambos lados (bilaterales) Una hernia inguinal puede ocurrir a cualquier edad, pero un tercio de hernias en los niños aparece en los primeros 6 meses de vida. Algunas veces los padres se preocupan que su hijo haya levantado algo muy pesado o se forzó demasiado causando el desarrollo de una hernia, pero en la mayoría de los casos esto no es cierto. Lo más probable es que el defecto de la hernia o el agujero hayan estado ahí desde el nacimiento. Fue solo el esfuerzo que empujo algo a través de la abertura que lo hizo visible.

¿Cómo se tratan las hernias inguinales?

El diagnóstico de una hernia se realiza mejor con un examen físico hecho por un cirujano pediátrico. Las hernias inguinales aparecen como un bulto o hinchazón en la ingle o en el escroto. La hinchazón puede ser más notable cuando él bebe llora o se esfuerza, y puede hacerse más pequeña o desaparecerse cuando él bebe se relaja. A su hijo se le hará un examen para determinar si la hernia se puede reducir (entrar a la cavidad abdominal) o no. Si su médico presiona ligeramente sobre este bulto cuando el niño está tranquilo y acostado, por lo general se hace más pequeña o se retrae en el abdomen. En algunos casos donde el historial o el examen físico sean menos seguros, su médico puede optar por una ecografía para obtener información adicional.

En ocasiones, el asa del intestino que sobresale a través del orificio de la hernia puede quedar atrapada y ya no se puede reducir. Esto se denomina una “hernia encarcelada”. Cuando esto sucede, esa sección del intestino puede perder su riego sanguíneo. Una buena irrigación de sangre es necesaria para que el intestino este saludable y pueda funcionar bien. Los siguientes síntomas son los más comunes que indican que esto haya ocurrido: Un abdomen lleno y redondo, vómitos, dolor, irritabilidad, enrojecimiento, descoloramiento o fiebre. Con un período prolongado de encarcelamiento, el riego sanguíneo al intestino puede ser interrumpido causando la muerte del intestino. Esto se conoce como una hernia estrangulada—una situación que puede ser mortal y requiere atención médica urgente.

Una reparación de la hernia inguinal es necesaria para cerrar el defecto ya que casi siempre no desaparecen por si solas. Por lo contrario, un hidrocele puede observarse entre 1 o 2 años de edad ya que este si puede sanar por sí solo. La hernia será reparada quirúrgicamente relativamente rápido después de que haya sido descubierta, ya que el intestino puede atorarse en el conducto inguinal. La razón principal por la cual se reparan las hernias es para prevenir los problemas que pueden surgir de la encarcelación o estrangulación de la hernia.

¿Qué sucederá en el hospital?

La operación es hecha bajo anestesia general. De vez en cuando la operación se puede realizar con una anestesia local (espinal) en un bebé prematuro. Se hace una pequeña incisión en la ingle en al área de la hernia. El cirujano empuja suavemente cualquier tejido abultado de nuevo hacia adentro. El objetivo de la operación es cerrar la abertura cosiéndola entre el abdomen y el escroto. Generalmente el saco de la hernia es también eliminado en este proceso.

Si su hijo tiene hernias en ambos lados o si el cirujano lo sospecha, éste puede discutir las opciones para la evaluación y tratamiento con la exploración laparoscópica del lado opuesto. La cirugía se realiza igual, excepto que antes de cerrar el agujero de la hernia, una cámara pequeña (de unos 3 mm en diámetro) se pasa por el abdomen para examinar la ingle opuesta desde el interior. El cirujano puede recomendar esta exploración laparoscópica en ciertas circunstancias para descartar una hernia potencial en al lado opuesto. Si se detecta una hernia, una incisión igual se hace en el lado opuesto para permitir la reparación de la segunda hernia. A diferencia de las hernias de los adultos que casi siempre se deben a una debilidad en los músculos de la pared abdominal, durante la reparación de las hernias congénitas pediátricas, generalmente no se utiliza un pedazo de malla.

Los principales riesgos de la cirugía de la hernia incluyen sangrado e infección (raro). En los varones, hay una baja probabilidad (1-2%) de lesión a los vasos deferentes o vasos espermáticos ya que se encuentran adyacentes al saco de la hernia. Los riesgos de recurrencia de la hernia son de 1 a 2% pero se incrementan ligeramente en operaciones en los bebés prematuros.

¿Cuándo le darían de alta a mi hijo?

Por lo general, una vez que su niño esté despierto, pueda tolerar algo de comida y el dolor esté bien controlado, probablemente se le dará de alta de la sala de recuperación (PACU por sus siglas en inglés). La operación se realiza generalmente como cirugía ambulatoria. Por lo general, los bebes prematuros (menos de 55 semanas de edad gestacional corregida) pueden requerir una estadía de 24 horas para observar sus patrones de respiración.

¿Cómo sería la recuperación de mi niño?

La mayoría de los niños no tienen dolor intenso después de una reparación de una hernia inguinal. A menudo, fármacos sin receta médica para aliviar el dolor como Children's Tylenol or Children's Advil son adecuados para controlar el dolor. Las tirillas blancas (steri strips) deben permanecer en su lugar por lo menos por diez días después de la cirugía. Su hijo puede ducharse, pero no debe bañarse en la tina o nadar durante una o dos semanas hasta que las incisiones hayan sanado. Su hijo debe evitar actividad física vigorosa durante 2 semanas. Veremos a su niño en la clínica de cirugía pediátrica 2 semanas después de la operación para una visita postoperatoria.

¿De qué debo estar pendiente después de la operación?

En las dos primeras semanas después de la cirugía es importante observar por complicaciones de infección como enrojecimiento, hinchazón alrededor del lugar de incisión o fiebre. Como con todos los procedimientos quirúrgicos, la complicación más común es el riesgo de infección del área quirúrgica. En casos en que una hernia grande se extienda hacia abajo en el escroto, el escroto puede hincharse después de la cirugía. Podría parecer como si la hernia hubiese regresado. Esta hinchazón es normal y desaparecerá por si sola al cabo de varias semanas o meses.