Epigastric Hernia

¿Qué es una hernia epigástrica?

Una hernia epigástrica es una abertura o una debilidad en el tejido fibroso del abdomen entre el esternón y el ombligo. En la población pediátrica, las hernias epigástricas son condiciones congénitas (o sea, los niños nacen con el problema) causadas por un cierre incompleto del tejido fibroso del abdomen durante el desarrollo. Con frecuencia se notan porque un pequeño pedazo de grasa intra- abdominal se queda atrapado, o encarcelado, dentro de la hernia. Cuando su niño llora, evacúa, o hace esfuerzo, un pequeño bulto protruye en alguna área del centro del abdomen. Generalmente, esta protuberancia está llena de fluido o grasa. Tan pronto el niño se relaja, la protuberancia se entra de nuevo al abdomen. A pesar de que las hernias epigástricas pueden ser asintomáticas, algunas veces pueden ser bastante sensibles y el niño se podría quejar de dolor en esa área.

Las opciones para el tratamiento dependen de la edad del niño y el tamaño del problema. A diferencia de las hernias umbilicales (del ombligo), las cuales pueden cerrar sin cirugía tras unos cuantos años, las hernias epigástricas casi nunca se resuelven por si solas. Para pequeños problemas en bebés, el médico podría esperar a ver qué pasa. A medida que el niño va creciendo, la pared abdominal madura y se fortalece, lo cual podría eventualmente resolver la hernia. Los niños pequeños toleran la cirugía mejor que los bebés. Complicaciones serias son muy raras. Pequeños defectos usualmente atrapan grasa y pueden enrojecerse y volverse dolorosos. Defectos más grandes pueden atrapar porciones del intestino en la protuberancia, causando un bloqueo o daño intestinal. Esto es potencialmente una complicación muy seria porque podría comprometer el flujo sanguíneo a los intestinos. La única manera de arreglar este problema es cirugía de emergencia.

¿Qué va pasar en el hospital?

La cirugía generalmente se programa como un procedimiento electivo. Se hace una pequeña incisión sobre el defecto y el cirujano empuja la grasa sobresaliente hacia dentro del abdomen o la extirpa y cose la hernia. Si es grande, el cirujano empuja la sección de intestino o estomago sobresaliente y repara la hernia.

¿Cuándo se le dará el alta a mi niño?

Generalmente, una vez su niño este despierto, pueda tolerar alimentos o líquido y su dolor esté bien controlado, se le dará el alta de la sala de recuperación (PACU por sus siglas en inglés). La cirugía generalmente es de un día (como paciente externo) pero en ocasiones es necesario pasar una noche en el hospital.

¿Cómo será la recuperación de mi niño?

La mayoría de los niños no sienten dolor severo después de una reparación de una hernia epigástrica. La mayoría de las veces los medicamentos para el dolor de venta libre, como el Tylenol o Advil para niños, son adecuados para controlar el dolor. Las tirillas estériles deben permanecer puestas por un mínimo de 10 días después de la cirugía. Su niño se puede duchar pero debe evitar baños en la tina o nadar por dos semanas hasta que las heridas hayan sanado. Su niño debe evitar actividades vigorosas por 2 semanas. Lo veremos en la clínica de cirugía pediátrica 2 semanas después de la cirugía para una consulta postoperatoria.

¿De qué debo estar pendiente después de la operación?

Durante las primeras dos semanas después de la cirugía, es importante vigilar al niño para señales o síntomas de infección como enrojecimiento, hinchazón alrededor del área de la cirugía, o fiebre. Como todas las operaciones, la complicación más común es la posibilidad de infección del área de la cirugía. Puede existir un bulto palpable persistente después de la cirugía, éste es causado por las suturas utilizadas para cerrar el defecto o por una pequeña acumulación de líquido no-infectado en el área de la cirugía. Esto desaparece gradualmente a medida que las suturas se comiencen a disolver.